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jueves, 1 de diciembre de 2011

Tanto tiempo

Luego de un periodo de año y medio, vuelvo a escribir.

No es que no haya escrito nada, realmente, solo que a veces la vida corre demasiado rápido, y cuando uno mira atrás solo ve rostros y momentos que ya pasaron. Y mis escritos no salieron del cajón, fue un periodo raro de mi vida y hay cosas que a veces es mejor no publicar.

Terminé el CBC, estoy en segundo de una carrera tan apasionante como exigente. Pase momentos de estrés, tensión; a veces me preguntaba por qué no había elegido mejor otra cosa. Pero todo lo vale, a fin de cuentas. No hay sensación mas linda que la del trabajo bien cumplido.

Vuelvo a escribir, y espero ser un poco mas constante. Escribo para mi, y para el que lea, escribo para pensar y reflexionar, para no perder la costumbre. Escribo porque si; y también, ¿por qué no?.

Hola de nuevo, a quien esté ahí.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Mami, mamá, mamasa. mamita...

Que nadie se atreva,
A tocar a mi vieja,
Porque mi vieja,
ES LO MÁS GRANDE QUE HAY!


CARTA PARA MIS HIJOS EN EL DIA DE LA MADRE:

Las mamás no somos abnegadas, amantes del sacrifico y aguerridas guerreras
que todo lo pueden.

Las mamás lloramos abrazadas a las almohadas cuando nadie nos ve, pedimos
la Peridural en el parto e insultamos en 17 idiomas cuando tenemos que
poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una
fiesta.

Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice
"enanos" o "cuatro ojos", y les damos toda clase de explicaciones
conciliatorias, en realidad querríamos tener el cuellito del pequeño
verdugo entre nuestras manos, y también pensamos que "la bruja de
Geografía" es un mal bicho cuando les baja la nota porque no saben
cuántos metros mide el Aconcagua que, al final, a quién le importa, pero
no lo podemos decir.

No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el
pescado no tenga gusto a pescado y disimulando las verduras en toda clase
de brebajes en lugar de una hamburguesa a la plancha, es que tenemos miedo
de que no crezcan como se debe.
No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un saquito, es que
tenemos miedo que se enfermen.

No es que los queramos más cuando se bañan, es que no queremos que nadie
les diga "sucio". Por eso, también, cargamos cuatro veces el lavarropa, la
última vez a la doce de la noche, para que la remera de gimnasia esté
impecable y las zapatillas más blancas que cuando las estrenaron.

No lo hacemos por Uds.
Lo hacemos por nosotras.

Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y sonrisas de
aspirinetas. Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma.

Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA,
nunca, jamás.
Ustedes nos hacen felices.
Cuando les encantan nuestras milanesas.
Cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los
concursos de la tele. Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon
la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas.

Ustedes nos hacen mejores.
Nos dan ganas y fuerzas.
Nos comeríamos un gurka crudo antes de que les toque un dedito del pie.
Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja
para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya pésimo.

Cantamos las canciones de Piñón Fijo y vemos los Roldán o Son Amores y
escuchamos a Los Piojos y compramos Nopucid y repasamos 500 veces la tabla
del 7 y arreglamos el carburador para llevarlos a fútbol.

Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que la
torta parezca un Pokemón o una Barbie.
Y nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos y nos compramos libros y
vamos al psiquiatra y al pediatra y a los videojuegos y hablamos con los
maestros y los acreedores y recortamos figuritas y nos ponemos lindas y
nos enojamos y nos reímos y nos salimos de quicio y ...
VERLOS FELICES ES LO QUE NOS HACE FELICES.

Por todo eso.
Ojalá pudiéramos pegar el mundo con cinta Scotch (como el velador que cayó
en combate en la ultima guerra de pijamas party), para que fuera un lugar
mejor para Ustedes.
GRACIAS POR SER SU MAMÁ.
GRACIAS POR HACERME TAN IMPORTANTE.

Gracias porque esos cuadritos o porta retratos que hacen en el colegio con
corchitos y escarbadientes y que casi nunca entiendo para qué sirven pero
guardo religiosamente porque me van a servir para justificar casi todo.

Junto con los abrazos, los besos, las lágrimas, los dientes de leche, las
cartitas, el Amoxidal de tantas noches sin dormir, las estampitas de la
Primera Comunión, los boletines y las fotos de la primaria son mis mejores
medallas.
Gracias porque LOS AMO.
Y ese amor me hace grande y mejor.

(Lo demás, es marketing).


Y el que no se haya emocionado con esto, que arroje la primera piedra.

domingo, 1 de marzo de 2009

Carta

Querido lector,

Heme aquí, luego de darle vueltas al asunto por unas dos semanas. La idea revoloteaba a mi alrededor como una mariposa, se acercaba, se alejaba. Y finalmente aquí me tienes, escribiendo sin saber muy bien qué esta primer entrada.

Todos llevamos en la cabeza millones de recuerdos. Risas y lágrimas acumuladas. Polvo y barro en las zapatillas, esas que cuánto más gastadas, más cómodas. El blog por ahora no va a tener otro objetivo más que ese: compartir recuerdos, reflexiones, momentos, alegrías... La vida es una caja de pandora, ¿qué puede haber a la vuelta de la esquina?
De aquí el nombre del blog. Pasé por muchos, Cajita de Pandora, Polvo Acumulado, Punto y Aparte... Todos no disponibles. De modo que tomé en mi humilde poseción a los recuerdos abandonados.
Recuerdos perdidos.
Recuerdos altamente recordados.
Recuerdos que están para recordarnos no olvidar vivir.
Recuerdos que nos hacen rabiar. ¿Por qué es tan dificil?

Arriba el ánimo! Si no fuera dificil, no sería divertido.

Hasta la próxima entrada, amigo lector.

Gaby.